Picapiedras reinició el año con visitas a las familias que utilizarán los distintos programas de la obra social salesiana

También se realizan reuniones de coordinación entre los equipos de trabajo.
Educadores y funcionarios de PICAPIEDRAS están llevando adelante un minucioso trabajo de visitas a las familias usuarias de los distintos programas de la Obra Social Salesiana para informar sobre la propuesta y al mismo tiempo conocer de primera mano cuales fueron las actividades que desarrollaron niños, adolescentes y jóvenes durante el pasado mes de enero.
“La idea es hacer lo que hacemos todos los años habitualmente. Quizás la gente no lo sabe pero nosotros tratamos que PICAPIEDRAS no sea de puertas para adentro sino que sea de puertas para afuera. Eso lo ponemos en práctica haciendo que el Equipo de Educadores salga a la calle para visitar la casa de los chiquilines para dialogar con la familia, hablar con el niño, para ver cómo pasaron el mes de enero, saber sí tuvieron algún tipo de dificultad, y al mismo tiempo dejarles la invitación para que en esta semana se sumen a las actividades” explicó el Coordinador del Club de Niños.
“Nosotros tratamos de estar lo más cerca posible de la familia, tratamos que la familia sienta realmente esa cercanía. Creemos que la mejor forma de hacerlo es esa. Más allá que nosotros dentro de nuestro trabajo tenemos un día de visita a los hogares lo empezamos a realizar aún desde antes de empezar” comentó Richard Rodríguez a EL PROFESIONAL Diario.
El Club de Niños cuenta con 125 cupos en dos turnos: matutino y vespertino. “Trabajamos a contra turno de la escuela. Por lo general en la tarde vienen más niños que en la mañana, es más concurrida. En este mes de febrero nosotros tomamos inscripciones. Por lo general lamentablemente siempre quedan listas de espera porque disponemos de un cupo que no podemos exceder. Además acá la atención es de calidad. No se trata de amontonar niños por el hecho de tenerlos nada más sino de brindarles una buena calidad de asistencia en una forma integral” destacó. “Más allá del desayuno o merienda que les damos están las apoyaturas, los talleres y la formación en valores que son nuestros pilares Salesianos” agregó.
Coordinación entre integrantes de los equipos
Más allá de la tarea de relevamiento que se realiza constantemente de puertas hacia afuera de La Obra también hay un intenso trabajo de coordinación entre los Equipos. “Esta semana trabajamos en base a todas las planificaciones del año. Apuntamos a todo lo que se va a realizar en algunos casos a través de un hilo conductor y en otros a través simplemente de un objetivo general y posteriormente objetivos específicos” señaló.
Tanto CAIF, como Club de Niños y Centro Juvenil trabajan con sus equipos en base a esos lineamientos generales.
Ampliación del edificio
Las obras de ampliación del edificio beneficiarán tanto al Club de Niños como al Centro Juvenil y en caso de ser necesario también al Centro CAIF Padre Pancho. “Siempre que se logra un nuevo espacio acá, indirectamente los tres proyectos se ven beneficiados en algún momento porque gracias a esta obra el multiuso queda libre para que los compañeros del CAIF puedan traer a sus chiquitos para hacer alguna actividad ahí. Eso pasa continuamente” aseguró Richard Rodríguez.
“Una de las cosas que nosotros pregonamos y que llevamos a la realidad es que PICAPIEDRAS no son tres proyectos sueltos sino que somos una Obra que trabaja en permanente coordinación” enfatizó. “Los tres se complementan. A la prueba está que nosotros tenemos reuniones casi que semanales los Coordinadores de los tres Proyectos con Martín (Álvarez) que es el Director y con Ana Rosano que siempre está en la Dirección también planificando actividades en conjunto tratando que las mismas no sean pisadas por el otro proyecto” subrayó el Coordinador del Club de Niños.
“Esperemos que sea un buen año, que la pandemia afloje un poco y nos permita llevar adelante un año normal” expresó. “La verdad que estos últimos dos años han sido bastante cortados por todo este tema sanitario” concluyó.