Naturalización de la violencia de género

Los porcentajes siguen siendo altos, aún en los jóvenes
Datos reveladores se conocieron en la presentación del trabajo de investigación que se llevó a cabo en el marco del Proyecto Entramadas sobre violencia y territorio.
Este estudio comprendió alumnos de las Escuelas Técnicas de las segundas ciudades, en cuanto a la cantidad de habitantes, de los departamentos de Artigas, Rivera, Tacuarembó y Cerro Largo.
En el marco de una Jornada-Taller que tuvo lugar en la Casa de la Universidad con sede en Melo se manejaron algunos indicadores sobre la naturalización de la violencia de género aún a edades tempranas.
“Los indicadores de violencia que viven las mujeres jóvenes son muy importantes. En la Encuesta Nacional de Juventud que se hizo en 2020, aproximadamente el 70 % de los jóvenes identifican haber vivido en sus vidas episodios de violencia de género y violencia familiar” sostuvo la Profesora Carmen Beramendi.
Agregó que esta investigación se llevó a cabo en centros educativos de Bella Unión, Tranqueras, Paso de los Toros y Río Branco con el propósito de descentralizar la producción de conocimiento. “No sólo no queríamos hacerlo en Montevideo, queríamos hacerlo en el norte y además de esto dentro de cada uno de los departamentos seleccionados que no fuera en las ciudades capitales” precisó.
Reveló que en jóvenes de 14 años en delante se encontró “escasa percepción de las desigualdades de género. En la pregunta general queda la sensación que somos más iguales, pero a medida que se avanza a preguntas más específicas encontramos otros datos. En relación al acceso al trabajo, en relación a la libertad de andar en el espacio público, en relación a las responsabilidades en lo doméstico, empiezan a aparecer las asimetrías entre varones y mujeres” manifestó la integrante del Grupo de Investigación de FLACSO Uruguay.
“Hay una diferencia también en la percepción de las desigualdades en las mujeres que en los varones” adelantó. “El 26 % de las mujeres cree que no existen desigualdades por tanto el resto reconoce que hay desigualdades. Entre los varones esto se va al 44 %. Los varones creen que no hay desigualdades” informó.
Control sobre las vidas
“Nos llamó muchísimo la atención la naturalización, en todos los departamentos, del control sobre las vidas, de los varones con sus novias o las amigas con las que están saliendo, fundamentalmente el control del celular. Es como una especie de exigencia de prueba de amor y de confianza cuando en realidad lo que está haciendo es controlándola” remarcó la Ex Directora de INMUJERES.
El problema es la desigualdad
“Tanto en las encuestas como en los Talleres que hicimos nosotros preguntamos sí ser diferentes nos hace desiguales. Muchas veces hay una idea que se busca con estos movimientos que estamos impulsando en el conocimiento sobre género que se quiere eliminar las diferencias. Esto no es así. Las diferencias no son el problema, el problema es la carga de valor que se hace sobre lo que es distinto. La diferencia no es el problema, el problema es la desigualdad” remarcó Beramendi.
Otro dato interesante que se detectó es que entre las mujeres más jóvenes hay una percepción más igualitaria que a medida que se avanza en edad. “Esto tiene que ver con que empiezan a tener experiencias vitales que les demuestra que la vida no es tan igual para unas y para otros y tiene que ver con el incremento de las responsabilidades familiares” expresó.
“Los más grandes, los de mayor edad, tienen mucha más noción de la desigualdad” puntualizó. “Una vez que viven, tienen responsabilidades y son autónomos económicamente identifican más desventajas para las mujeres” agregó.
“Sí no se percibe que la violencia es la expresión más brutal de la desigualdad entre hombres y mujeres es muy difícil abordar cuestiones de prevención” sintetizó la Profesora Carmen Beramendi.