Sociales

Un pueblo uruguayo llamado “Uruguay”

Sesenta años de las inundaciones de 1959 que terminó con una población e hizo surgir otra comunidad gracias a la solidaridad de los uruguayos

 

Se llamaba Paso de las Piedras, pero una inundación lo hizo desaparecer del mapa, el pueblo debió cambiar de ubicación y nombre, alejándose de las costas del bravío río Yaguarón que con su corriente impetuosa de agua lo destruyó por completo, derribando una treintena de casas y obligando al gobierno de la época a activar la llamada Comisión Nacional para Damnificados. Dicha organización manejó la totalidad de los fondos recolectados por donaciones para construir 38 casas iguales en un predio, producto de una colecta, reinsertando a los pobladores dos kilómetros al sureste, lejos del río. Fue así que a fines de 1959 comenzó a llamarse “Poblado Uruguay”. Está ubicado en Cerro Largo, a 16 kilómetros de distancia de la ciudad de Río Branco, y a 6 de la ruta nacional número 26, (en el tramo Melo-Río Branco).

Las inundaciones de agosto de 1959 permanecen en la memoria colectiva de los uruguayos y los ecos siguen presentes y como referencia cronológica las narraciones populares de los pocos vecinos de Poblado Uruguay aún resuenan; los más veteranos recuerdan esa traumática escena, cuando fueron desplazados por la creciente; sus casas y sus pertenencias se fueron en la corriente, perdieron todo. Como fuente de anécdotas y cuentos (a veces exagerados), con 86 años don Ramón Bertoche es en más antiguo de los vecinos de la zona y recuerda nítidamente las improvisadas mudanzas, evacuaciones y otros sacrificios familiares, todo ello coloreado con la épica de la solidaridad de todo el país que permitió la construcción de un nuevo pueblo. Bertoche no solamente tiene la escena de la inundación grabada en su memoria, sino la asunción del primer gobierno blanco luego de casi un siglo en el llano; recuerda la muerte de Luis Alberto de Herrera, la revolución cubana, el inicio de la crisis económica, social y política que culminó en el colapso democrático de los setenta. Ramón, ya jubilado, se dedica a trenzar tientos y hacer correas con cuero de vaca para los aperos de ensillar caballos, “para pasar el tiempo entretenido”, dice con voz apenas audible. Pese a su forma pausada de hablar, es contundente y claro con sus conceptos. Escucharlo puede darnos un poco de temor por la traumática experiencia vivida, uno es capaz de premiarlo por su fortaleza a la hora de rememorar aquel momento dramático que vivió con su familia. “Yo tenía 22 años, Paso de las Piedras era un pueblo de ranchos, el río era tan bajo que se cruzaba caminando a Brasil, pero ese año, (1959), algo pasó, llovió mucho en poco tiempo, el agua empezó a levantar el nivel del río, se veía venir en la creciente una correntada de agua color oscuro, dándose vuelta y arrastrando troncos y árboles enteros, la creciente se vino muy rápido que se llevó además nuestras casas”, afirma Ramón, “se oía un ruido muy fuerte de la naturaleza que nos atacó duro”, recordó.

Dijo que entre las casas que marcharon en la corriente del agua estaba la de su familia.  “Vivíamos todos en un rancho humilde, pero era nuestro hogar: y nos quedamos sin nada”, y hace una pausa en su narrativa; como recordando aún más detalles de aquel momento para compartir con EL PROFESIONAL. “Pero no éramos solo nosotros”, dijo, “y eso nos consolaba un poco, éramos unas treinta familias las que perdimos todo, la mayoría mujeres porque los maridos e hijos varones salían a trabajar afuera, en estancias, lejos y no estaban; fue toda una tragedia”, indicó Bertoche. A partir de ese momento, se comenzó a escribir una nueva historia. “Tuvimos que armar otra vez nuestras vidas, pensar como seguíamos, con qué dinero armar nuestros techos, nuestros ranchos.

Quiso el destino que las autoridades de gobierno de la época, se comprometieron en ayudar a esa comunidad construyéndose viviendas, pero alejadas del peligro de las costas del Yaguarón. “Las viviendas fueron todas donadas y a los pocos meses se inauguró el “Poblado Uruguay”, contó. Aún quedan vestigios del antiguo Paso de las Piedras, “algunos cimientos de piedra se encuentran aun de esas casas que fueron arrastradas, pero, “no hay mal que por bien no venga”, dice Ramón, “recibimos casas mejor construidas”, añadió. Pese a sus años, contó que la Comisión Nacional para Damnificados logró por medio de colectas y suscripciones de carácter público, donaciones de países amigos, (instituciones de ayuda social o entidades de características similares), las sumas de dinero necesarias con destino a socorrer a los damnificados del Pueblo Las Piedras y fundar a Poblado Uruguay. “Recuerdo que el presidente de esa Comisión era el Gral. (r) Oscar Gestido, que vino varias veces acá a supervisar las obras”, dijo Ramón Bertoche.

 

Poblado Uruguay

 

Las viviendas construidas fueron 38 y son todas iguales, numeradas incluso, además de ejecutar estas soluciones habitacionales se repararon dos casas que ya estaban en ese predio que ocupa una hectárea de campo. Muchas de ellas están abandonadas producto del despoblamiento de la campaña. De acuerdo al censo del INE (Instituto Nacional de Estadísticas) de 2011 tenía 104 habitantes. Las familias tienen huertas, crían vacas, cerdos, gallinas, ovejas y caballos. Hay un almacén de ramos generales que vende comestibles y hasta medicamentos. No tienen conectividad pese estar a 16 kilómetros de Río Branco, deben salir de sus casas con el teléfono celular en la mano y levantada hasta lograr comunicación. “Acá es terrible, cuando la comisaría aún estaba habilitada, había una antena, pero después se cerró el puesto y se terminó la comunicación”, señaló Bertoche. En cada patio hay una antena parabólica, que les acerca los acontecimientos de lejanos países y las infaltables novelas brasileñas de la Red O Globo que tanta aceptación tienen. A la orilla del poblado se encuentra una arrocera, que es la única fuente de trabajo de la zona. Tiene una Iglesia, una policlínica y una escuela, se trata de la Escuela Nro. 42. Es un hermoso edificio, cuidado, rodeado de un patio y un parque espectacular, cuenta con 8 alumnos. Dicha institución fue premiada por sexto año consecutivo por parte de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo que realiza el Concurso Rescatando Identidades, que en este caso ya sea a través de la gastronomía o el cuento escrito tratan de que las tradiciones no se pierdan. El premio siempre fue destinado a la Escuela Rural para pintura o mejoras edilicias.

 

El fantasma de la inundación amenazó al pueblo nuevamente en 2015

 

En octubre de 2015 una inundación aisló el pueblo del resto del departamento, esa vez no fue el río Yaguarón sino un arroyo llamado, Paso de las Mercedes, donde la corriente rompió el puente, (único medio de conexión) y aisló a la población tanto de Río Banco (16 Km) como de Melo (76 Km), debiendo las autoridades ejecutar una obra vial urgente para un nuevo puente.

 

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