DESTACADASLocalesNacionalesPoliticaRio BrancoSocialesTiempo libre

Albergue transitorio

En Fraile Muerto buscan reabrirlo ante el aumento de la población canina

Autoridades del Departamento de Bienestar Animal y del Municipio local evalúan alternativas para que el refugio vuelva a funcionar. Los vecinos expresan preocupación por la creciente presencia de perros en las calles.

Fraile Muerto atraviesa una situación que preocupa a buena parte de sus habitantes: la notoria proliferación de perros sueltos en las calles ha generado reclamos, inquietudes y llamados de atención por parte de vecinos de distintos barrios. En respuesta a esta problemática, el Municipio ha comenzado gestiones para reactivar el Albergue Transitorio, un espacio que en el pasado cumplió un rol importante como refugio para animales en situación de abandono.

En ese marco, en los últimos días se hizo presente en el predio del albergue el funcionario Carlos Melo, referente del Departamento de Bienestar Animal de la Intendencia de Cerro Largo. Melo concurrió junto a un equipo técnico y con apoyo de efectivos de la Policía Municipal, con el objetivo de evaluar el estado de las instalaciones, analizar las condiciones del lugar y comenzar a definir los pasos a seguir para una posible reapertura.

Según explicaron fuentes municipales, la intención es encontrar los mecanismos adecuados que permitan poner nuevamente en funcionamiento el refugio, en coordinación con las autoridades departamentales y con el apoyo de vecinos y organizaciones vinculadas a la protección animal.

“La situación es evidente para cualquiera que camine por la ciudad. Hay una cantidad importante de perros sueltos, y muchos de ellos están en malas condiciones. Otros, si bien no son agresivos, generan temor en la gente, sobre todo en niños y adultos mayores. Es un tema que no podemos seguir postergando”, comentó un vecino de la zona centro, que acompañó la visita de las autoridades al predio del albergue.

Por su parte, el funcionario Carlos Melo indicó que “la voluntad del Departamento de Bienestar Animal es colaborar con el Municipio para encontrar una salida viable. Sabemos que la población canina ha crecido y que esto genera problemas, tanto por cuestiones sanitarias como de seguridad vial. Pero también sabemos que hay mucha gente en Fraile Muerto dispuesta a colaborar. Si se articulan esfuerzos, la reapertura del albergue es posible”.

El Albergue Transitorio funcionó años atrás como un espacio de resguardo para perros abandonados o callejeros. Su labor consistía no solo en brindar refugio y atención básica a los animales, sino también en promover su recuperación, castración, vacunación y eventual adopción responsable. Sin embargo, dificultades logísticas y presupuestales determinaron su cierre, dejando un vacío importante en la política local de bienestar animal.

UN DESAFÍO FINANCIERO Y COMUNITARIO

Uno de los aspectos clave que hoy se analiza es la viabilidad económica del proyecto. Las autoridades reconocen que sin un respaldo financiero adecuado será muy difícil sostener un funcionamiento estable del albergue.

“Sabemos que no alcanza con buenas intenciones. Este tipo de espacios necesita personal, alimentación, atención veterinaria, mantenimiento… y eso requiere recursos. Pero también creemos que puede haber apoyos desde ONGs, colectas comunitarias y trabajo voluntario, como ha pasado en otros lugares del país. Vamos a estudiar todas las posibilidades”, señalaron desde el Municipio.

A la par, se ha comenzado a elaborar un plan de trabajo que incluirá un relevamiento de la población canina actual, campañas de sensibilización sobre tenencia responsable y eventuales jornadas de castración, vacunación y adopción, en coordinación con Zoonosis y el propio Departamento de Bienestar Animal.

LA COMUNIDAD, PARTE DE LA SOLUCIÓN

Desde distintas zonas de la ciudad han surgido expresiones de apoyo a la idea de reabrir el albergue, así como propuestas concretas para colaborar. “En nuestra cuadra hay al menos seis perros que andan siempre juntos, sin collar, sin dueño, y algunos ya se han cruzado con ciclistas o motos. Pero no se trata solo de alejarlos: se trata de cuidarlos y evitar que se sigan reproduciendo sin control”, expresó una docente del barrio Candelaria.

Organizaciones protectoras de animales y vecinos solidarios también han comenzado a mostrar interés en sumarse a esta posible reapertura. “Nosotros seguimos alimentando a varios perros callejeros. Si el albergue vuelve a abrir, vamos a dar una mano, como sea. No se trata de encerrar animales, sino de darles una oportunidad”, afirmó una voluntaria que pidió mantener su nombre en reserva.

UNA RESPUESTA QUE COMBINE RESPONSABILIDAD, SENSIBILIDAD Y ACCIÓN

Desde el Municipio de Fraile Muerto se insiste en que este es apenas el primer paso. “El tema de los perros sueltos no se resuelve solo con encierro o traslados. Es necesario un abordaje integral, que combine control, educación, atención veterinaria y adopción. La reapertura del albergue sería una herramienta más en ese camino, y no la única”, señaló uno de los jerarcas locales.

Las próximas semanas serán clave para definir si efectivamente se concreta la reactivación del espacio. Mientras tanto, las autoridades se comprometieron a mantener informada a la población sobre los avances y a seguir escuchando las propuestas que surjan desde la sociedad civil.

Botón volver arriba