Rurales

Maíz y soja

Ambos cultivos se encaminan hacia una zafra con resultados productivos buenos, mientras que la bajante de precios impactará de gran forma

A continuación, se brindará una puesta a punto de la situación por la que transitan los cultivos de verano a la fecha. 

En primer lugar, no es novedad mencionar que las precipitaciones de marzo y lo que transcurre en el mes de abril han dejado como resultado volúmenes muy importantes de agua, oscilando entre 400 y 600 mm acumulados según la zona del país. Todo esto favoreció de muy buena manera a los cultivos principalmente a soja y maíz de segunda.

Para maíces de primera generó retrasos en la cosecha.

A continuación, se realizará una descripción de las distintas alternativas. 

Maíz de primera

Previo a los eventos más importantes de lluvia, se efectuó en su totalidad la cosecha destinada a “grano húmedo”. Avanzada la semana de turismo se retomaron las actividades con destino “grano seco”.

Si bien la cosecha ha avanzado, se ha dado a un ritmo muy lento, explicándose únicamente por “falta de piso” y humedad del grano, que se ubican muy cercanas a los límites en los que concretan los negocios sin incurrir en costos de secado. Se espera que el tiempo de una ventana para terminar con normalidad; de lo contrario existe la posibilidad de que se solape con el comienzo de la trilla de soja de primera, la cual tendrá prioridades logísticas.

En lo que respecta a los rendimientos, a nivel generalizado oscilan entre 7.500 a 8.500 kg/ha corregido a seco, con chacras excepcionales de 9.000 kg/ha (fechas de siembra más tempranas).

Aun así, en campo arrendado, y con los niveles de precios actuales los resultados económicos en lo general son “empate” y pérdida, siendo levemente positivo para los resultados productivos más elevados (9.000 kg/ha). 

En litoral norte, existe una mayor heterogeneidad de rendimientos debido a un mayor daño ocasionado por la plaga emergente (vector) llamada chicharrita. 

Maíz de segunda

Para esta opción, las precipitaciones llegaron en el momento justo, es decir, en el periodo crítico para la concreción de potenciales generados. Los niveles de radiación quizá han sido inferiores a los deseados (varios días nublados), pero en fin, el agua es el insumo más importante para lograr buenos desempeños productivos.

Para la temática de plagas, se han detectado síntomas de las adversidades transmitidas por chicharrita. En el país, al momento, repite el mismo comportamiento mencionado para maíz de primera, es decir, en litoral sur los daños se encuentran más diluidos relativo a litoral norte.

En cuanto a enfermedades, se han detectado síntomas de “tizón” (era esperable), pero por el momento las severidades en chacra se consideran bajas.

Queda un tramo del ciclo por transitar, así que de rendimientos se hablará más próximo a la cosecha.

Soja de primera

Para esta opción, varias chacras se ubican en torno a madurez fisiológica. Los manejos generales están cerrados y próximamente se dará inicio a la cosecha, estimando que esta se efectuará desde 20 de abril en delante. 

En lo referido al estado general de las chacras, el mismo es bueno y si bien siempre es errático, esperamos rendimientos promedios que oscilen entre 2,8 a 3 tt/ha para litoral sur y 2,5 a 2,8 tt/ha para litoral norte (opción soja de primera).

Soja de segunda

Al igual que en maíz de segunda, las precipitaciones llegaron en el momento oportuno. Esto permitió al cultivo crecer de muy buena manera y en muchas situaciones “compensar en parte” la faltante de plantas. No debemos olvidar, que para esta opción la implantación fue bastante desafiante, quedando varias situaciones sin efectuar resiembra y con heterogeneidad espacial y temporal simultáneamente.

En cuanto a adversidades, se dieron apariciones y aumentos de severidad de enfermedades de fin de ciclo del cultivo, especialmente de roya asiática. La misma tendencia se apreció en la población de chinches, detectándose posturas y ninfas principalmente.

Afortunadamente se pudieron efectuar tratamientos de control en tiempo y forma, destacando el rol efectuado de las pulverizaciones áreas para que esto sucediera, de lo contrario hubiese sido muy dificultoso (falta de piso en chacra).

La cosecha para esta opción, con seguridad, se efectuará durante todo el mes de mayo. Esto se infiere por las fechas de siembras más tardías y también por el alto número de resiembras efectuadas (fines de diciembre- inicios de enero).

En cuanto a las estimaciones productivas, es más difícil predecir los resultados, debido a las condiciones comentadas anteriormente. Poblaciones por debajo del óptimo, resiembras y fechas de siembras tardías hacen que la heterogeneidad de situaciones sea el concepto que domine.

Así y todo, se esperan niveles de productividad que oscilen entre 2,4 a 2,8 tt/ha en litoral sur y 2,3 a 2,6 tt/ha para litoral norte.

Al igual que maíz, a los niveles de precios actuales, con estos niveles de rendimientos los resultados económicos son muy magros (es lo que importa).

Conclusión

Para ambos cultivos, nos encaminamos hacia una zafra con resultados productivos buenos.

La bajante de precios (10% en soja y 30% en maíz) impactará de gran forma en el resultado económico del semestre, ya que se esperan márgenes magros en términos generales para sistemas arrendatarios (es lo que domina).

Como cualquier negocio, son las reglas del juego por más que no guste, hay que aceptarlo y planificar lo que sigue. Para el invierno ya estamos muy encaminados con los planes de siembra a efectuar; los costos no han bajado, por lo que es importante en estos contextos buscar aquellas estrategias que nos brinden una mayor estabilidad y que no sean tan especulativas (desde nuestro punto de ver las cosas). (Todo El Campo)

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