
“Donde hay ovejas, hay gente”: Gularte defendió el rol del rubro ovino como sostén social del campo
El presidente de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo, Dr. Fabián Gularte, reivindicó el papel de la producción ovina en la vida rural, durante el lanzamiento de la zafra ovina 2025 en el local Conventos.
En el acto oficial de apertura de la zafra ovina en el departamento de Cerro Largo, el Dr. Fabián Gularte, presidente de la Sociedad Agropecuaria local, ofreció un encendido discurso en defensa del rubro ovino como motor económico, cultural y humano del campo uruguayo.
Desde el escenario del histórico local Conventos, y ante la presencia de autoridades nacionales, legisladores, representantes del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), productores y trabajadores del sector, Gularte sostuvo que el ovino “no es solamente una producción: es una forma de vida que se transmite de generación en generación”.
“Donde hay ovejas, hay gente. Y donde hay gente, hay comunidad, hay escuelas rurales, hay movimiento social. El rubro ovino sostiene más que economía: sostiene el alma del campo”, expresó con firmeza.
UNA CAPITAL SOCIAL OVINA
Gularte remarcó el papel histórico que ha tenido Cerro Largo en la producción lanera nacional. “Este departamento fue capital del centro ovino del país. Es parte de nuestra identidad. Tenemos una responsabilidad con lo que representamos y con las nuevas generaciones que pueden encontrar en este rubro un camino de vida digno”.
En ese sentido, subrayó que la cría de ovinos constituye una gran oportunidad para los jóvenes rurales, ya que permite iniciar una trayectoria productiva con poca inversión inicial, desarrollando conocimientos y herramientas propias.
“Una punta de ovejas puede ser el primer paso para un joven que quiere quedarse en el campo, aprender el oficio y construir un futuro. Debemos proteger ese derecho al arraigo”, señaló.
EL ESQUILADOR, EMBAJADOR DEL SABER RURAL
El presidente de la Sociedad Agropecuaria también dedicó parte de su discurso a revalorizar la figura del esquilador, un oficio que —dijo— “debe ser reconocido como patrimonio técnico y cultural”.
“El esquilador uruguayo es embajador de nuestro saber rural. Exporta su talento, trabaja con orgullo, deja en alto el nombre del país en cada zafra, dentro y fuera de fronteras. Esa gente merece respeto, visibilidad y respaldo”, sostuvo.
LUCHAR CONTRA EL DESPOBLAMIENTO
Gularte advirtió que uno de los desafíos más graves que enfrenta el interior profundo es el despoblamiento rural, y que el debilitamiento del sector ovino contribuye directamente a esa tendencia.
“Cada majada que desaparece, es una familia que se va. Cada potrero vacío es una historia que se corta. El ovino es parte de la solución al despoblamiento, porque donde hay oveja, hay trabajo, hay movimiento, hay vida”, afirmó.
Finalmente, llamó a todos los actores —productores, autoridades, técnicos y gremiales— a no bajar los brazos. “No es un momento fácil, lo sabemos. Pero este rubro tiene futuro si lo defendemos con inteligencia, compromiso y visión de país. No renunciemos a lo que somos”, concluyó.